Alergia a mariscos y pescados

Se estima que un 50 % de los individuos alérgicos a un tipo de pescado presentan un riesgo de reacción a una segunda especie, mientras que para los alérgicos a un tipo de mariscos este riesgo es del 75 %mayor . Por otro lado, hasta un 40 % de los pacientes sensibilizados a uno o más pescados no presentan síntomas al consumir otras especies, siendo las mejor toleradas las pertenecientes a la familia escombridae (que incluye el atún)

ALERGIA A PESCADOS

El pescado constituye la tercera causa de alergia alimentaria en menores de 15 años, (18 %) tras el huevo (51,1 %) y la leche de vaca (33,3 %)6, siendo la intolerancia clínica a los pescados más duradera, y con mayor frecuencia no desaparece7. Los niños se sensibilizan a alimentos por vía digestiva debido a un fallo del mecanismo de tolerancia inmunológica, por lo que el inicio de la alergia al pescado suele coincidir con su introducción en la dieta, iniciándose el 75 % de los casos de alergia al pescado antes del año de edad8. Adolescentes y adultos pueden sensibilizarse por inhalación o contacto, constituyendo una enfermedad profesional en trabajadores de la industria pesquera y conservera.

La manifestación clínica más frecuente en la alergia al pescado es la urticaria y angioedema inmediatos tras la ingesta (92 %), presentando el 14 % de pacientes manifestaciones respiratorias tras la inhalación de vapores8. No debe olvidarse que el pescado puede actuar como alérgeno oculto en utensilios u otros alimentos que han tenido contacto con pescado o con aceite en el que se a frito previamente el pescado.

ALERGIA A MARISCOS

Se conoce como marisco (del latín maris, relativo al mar) a cualquier animal marino invertebrado, especialmente los comestibles, por lo que se trata de un grupo artificial no taxonómico que incluye a crustáceos y moluscos.

La clínica de la alergia a mariscos incluye síndrome de alergia oral, urticaria, angioedema, síntomas gastrointestinales y reacciones anafilácticas, siendo más frecuentes las reacciones con crustáceos (3,8 % de las alergias alimentarias)15, que con moluscos bivalvos o cefalópodos (1,6%)15. Por otro lado, al igual que ocurre con el pescado, son frecuentes las sensibilizaciones asintomáticas.

MESA REDONDA

En los últimos años se han producido grandes avances en el estudio de la reactividad cruzada entre pescados y mariscos, se han identificado sus alérgenos dominantes y se han creando copias recombinantes de éstos mediante ingeniería genética, lo que permitirá mejorar el diagnóstico y tratamiento de la alergia alimentaria.

De forma análoga, se ha caracterizado y clonado la tropomiosina recombinante de la gamba38, y se han identificado sus epítopos para células B y T21, cuya secuencia de aminoácidos es susceptible de ser modificada con objeto de disminuir la respuesta alérgica, constituyendo la base de la inmunoterapia como tratamiento de alergia al pescado y mariscos.

Por otro lado, existen pacientes alérgicos a una clase de pescado o marisco que toleran otras especies o no reaccionan durante la provocación oral2,3, indicando que la reactividad cruzada en las pruebas in vivo e in vitro tienen una relevancia clínica limitada4, por lo que hablaríamos de sensibilizaciones asociadas más que de alergias asociadas.

Además, hay casos en los que se demuestra reacción cruzada mediante IgE-CAP pero no existe ninguna repercusión en las pruebas cutáneas, en cuyo caso se trataría de simples hallazgos de laboratorio que no se traducen en sensibilizaciones o alergias asociadas, aunque también podría ser achacable a la actividad alergénica del extracto utilizado con fines diagnósticos. Finalmente, se observa que aproximadamente el 50 % de los pacientes que han alcanzado la tolerancia al alimento siguen presentando anticuerpos IgE específicos positivos5, por lo que habría que distinguir tolerancia clínica de tolerancia inmunológica.

Por otro lado, al igual que ya existen peces modificados genéticamente para que realicen un crecimiento rápido, en un futuro se podría actuar sobre las parvalbúminas y otros antígenos del pescado para disminuir su alergenicidad, si bien hay que ser cautos debido a los interrogantes que aún plantea el consumo de alimentos transgénicos