Exceso de higiene

La limpieza y la desinfección, como explica Carlos Colás, jefe del servicio de Alergología del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, de Zaragoza, distorsiona el sistema inmunitario de los individuos, “que en los países industrializados no madura igual que hace años, cuando se estaba en contacto continuo con las sustancias naturales del medio”. La mayor parte de los expertos coincide con el alergólogo en señalar que la “práctica de esterilización” en que se vive en los países desarrollados es más un perjuicio que un beneficio para la salud. Así, un reciente estudio italiano recalca la importancia de estar en contacto con bacterias desde la infancia, ya que es básico para el desarrollo del sistema inmunológico de los niños.

Colás indica que estas sustancias, que muchos creen nocivas, son en realidad imprescindibles para generar los anticuerpos que se necesitarán a lo largo de la vida para combatir las enfermedades. De igual forma advierte que el exceso de higiene entre los adultos puede provocar problemas, y en el caso de los niños puede llegar a distorsionar la respuesta inmunológica de estos. Prueba de ello es el aumento de casos de alergia y asma entre pequeños que no superan los diez años.

Exceso de sustancias artificiales

Un estudio reciente, relacionado con el tema de las alergias, publicado en el Journal of Alergy and Clinical Inmmunology, cuyo autor destaca la relación existente entre el consumo de asfalto y el aumento del asma bronquial entre la población. Según asegura el estudio, la continua desaparición de suelos de origen animal (como los suelos de tierra), en favor de pavimentos que tienen menor contenido bacteriano (como el asfalto) da lugar a que el sistema inmunitario revierta sus defensas ante otros problemas, como la lucha ante diversas partículas que se encuentran en el ambiente. La consecuencia es que se produce una reacción inmunológica, en este caso patológica porque supone una enfermedad, el asma bronquial. “Este estudio no hace más que constatar que el hecho de vivir en medios tan asépticos”, asegura el alergólogo del hospital Lozano Blesa, “debilita las defensas y bloquea la lucha del sistema inmunológico contra los agentes patógenos foráneos”.

Consecuencias en la piel

La higiene excesiva también incide sobre la epidermis, especialmente en el mundo desarrollado, donde según asegura José Luís Díaz Pérez, presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología, y Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital de Cruces de Baracaldo, se considera la higiene como un símbolo de categoría social. De este modo, “el hecho de que la mayoría de la población del llamado Primer Mundo pertenezca a la clase media ha llevado aparejado un aumento de higiene, un exceso que en la actualidad ha tomado proporciones exageradas”, asegura el dermatólogo. Esta costumbre de lavarse en exceso afecta a todos los individuos aunque no de igual modo, ya que en gran parte las consecuencias dependen del tipo de piel, además de la edad y la predisposición genética.