Pruebas de alergia. Histamina y leche.

Pruebas cutáneas a la histamina y leche de vaca en niños

El uso de las pruebas cutáneas a diferentes alérgenos en menores de cuatro años está en discusión porque: a) su reactividad cutánea es menor, b) para estas edades es más frecuente la presencia de anticuerpos IgE contra alimentos y c) es un hecho que los síntomas clínicos pueden preceder por uno o dos años el comienzo de positividad en las pruebas cutáneas.

Sin embargo, las pruebas cutáneas en niños menores pueden ser útiles cuando: a) existan antecedentes familiares, b) los síntomas correspondan a una enfermedad alérgica conocida, c) los estudios auxiliares en alergia resulten positivos.

Con respecto a la evaluación de los resultados para estas edades se debe tomar en cuenta: a) el tamaño de la pápula (pequeño tumor en la piel), b) para considerar positividad, se debe comparar con el tamaño del testigo de histamina. Y c) estudiaron a 68 niños  menores de cuatro años y concluyeron que se pueden considerar positivas  las pápulas mayores de 7mm.

El propósito del presente trabajo fue: a) detectar en población abierta a niños con pruebas cutáneas (prick) positivas a la leche de  vaca   ,b) correlacionar el grado de reactividad cutánea al antígeno (generador de anticuerpos) de la leche de vaca con la edad  y/o presencia o ausencia de alimentación al seno materno, y c) medir el grado de reactividad cutánea a la histamina y relacionarlo con la edad del niño.

Pacientes y método

Formaron parte del estudio 301 niños sanos de entre 10 días y 3 años de edad; pertenecientes a seis comunidades rurales de Tlaxcala. Se realizaron encuestas previas al estudio que incluían: a) antecedentes familiares y personales de alergias, b) historia alimentaria, c) grado y periodicidad de enfermedades respiratorias, gastrointestinales, cutáneas y temperamento del niño. Se excluyeron los niños que estuvieran enfermos o hubieran ingerido cualquier medicamento durante los  ocho días previos a las pruebas.

A cada niño se le realizaron pruebas epicutàneas () tipo prick en el antebrazo con antígenos glicerinados () en unidades de peso /volumen a una dilución 1:20 e incluyeron: 1) de leche,2) una gota de fórmula o leche (incluyendo la materna) que estuviera ingiriendo el niño en ese momento, 3) testigo positivo de histamina,4) testigo negativo de glicerina. Las pruebas y la medición del tamaño de las pápulas (bolita), y el eritema (“ronchita”) fueron realizadas por médico alergólogo considerando resultado positivo al diámetro medio de 3mm mayor que el control negativo.

Resultados

Seis casos (1.9%) resultaron positivos al antígeno de la leche de vaca, pero en ninguno se encontró historia compatible con esta alergia. La gota de leche o fórmula en ningún caso produjo pápula o eritema. El 83% (251 casos) recibió seno materno, por lo menos por un mes. El tamaño de la pápula de histamina aumentó progresivamente hasta los ocho meses de edad y luego dejo de crecer.

Discusión

En nuestro medio no se conoce la prevalencia de la alergia a la leche en población  abierta. En este trabajo se encontró que 1.9% de los niños presentaron anticuerpos IgE  contra la leche de vaca.

Es controversial el papel protector de la lactancia materna en el desarrollo de enfermedades atópicas. Estudios recientes sugieren que retrasan el inicio de éstas. Sin embargo, no se descarta que algunos casos positivos desarrollaran posteriormente datos clínicos de alergia a la leche de vaca y la lactancia materna solo retrasó su aparición.