Sensibilización al gato con alergia respiratoria

La frecuencia de sensibilización al gato en sujetos con alergia respiratoria puede ser hasta de 60% y es un riesgo para desarrollar alergia al gato.

Los altos niveles de alérgenos intradomiciliarios incrementan el riesgo de sensibilización a los mismos y se asocian  con mayor morbilidad en la alergia nasal  y asma. En algunas regiones del mundo se ha observado un aumento en el número y variedad de animales domésticos en el área urbana. En más de 50%  de los hogares, hay un perro o un gato; la exposición y sensibilización a los alérgenos de estos animales constituyen una causa común de enfermedades alérgicas. La exposición a los alérgenos de gato pueden ocurrir en los lugares públicos, escuelas y casa donde incluso no hay gatos presentes.

Las concentraciones bajas de alérgenos de gato pueden inducir síntomas en individuos susceptibles.

La sensibilización al gato puede demostrarse mediante pruebas cutáneas con extracto alergènico de gato o por la determinación de IgE (Inmunoglobulina E) sèrica especifica. La alergia al gato se basa en una historia clínica compatible con síntomas de tipo inmediato al contacto con el alérgeno en un individuo previamente sensibilizado.

 

El Fel d 1 (proteína en la saliva del gato), principal alérgeno del gato, se produce principalmente en las glándulas sebáceas y es depositada en el pelo del gato. La testosterona influye en su producción y esta varia de cantidad de acuerdo al sitio anatómico donde se encuentre (mayor en el cuello) y al sexo del animal (mayor en los machos). Las manifestaciones más frecuentes son las respiratorias, aunque también se han descrito manifestaciones cutáneas como eccema  (varios tipos de hinchazón en la piel).

 

Algunos estudios encontraron que la exposición a gatos en la infancia induce una sensibilización especifica de tipio IgE y la subsecuente aparición de alergia, en tanto que otros han informado que la convivencia con animales (gatos, perros o caballos) tiene un efecto protector, ya que la concentración baja del alérgeno permite la sensibilización;  en tanto que la concentración elevada induce un fenómeno de tolerancia inmunológica y por consiguiente, menor posibilidad de sensibilización alérgica.

 

El tratamiento más eficaz de la alergia al  gato es evitar la exposición. Wood encontró que deben transcurrir alrededor de seis meses para que disminuyan significativamente  los niveles de Fel d 1 (proteína en la saliva del gato), una vez que se retira al gato del domicilio. Para el control de los síntomas pueden utilizarse antihistamínicos (es un fármaco que sirve para reducir o eliminar los efectos de las alergias), beta dos agonistas (bronco dilatadores), antiinflamatorios (se usa para el medicamento o el procedimiento usados para prevenir o disminuir la inflamación de los tejidos.) e inmunoterapia especifica ( vacunas).

Métodos

Se realizo un estudio. Se incluyeron 198 sujetos divididos en dos grupos, uno con 98 pacientes con alergia respiratoria y el otro grupo con 100 sujetos sin alergia respiratoria (sanos).

Primer grupo: pacientes con alergia respiratoria. Se incluyeron pacientes de consulta externa del Centro Regional de Alergia e Inmunología Clínica de la Facultad  de Medicina y Hospital Universitario de la UNAL, con diagnostico de alergia respiratoria (rinitis alérgica y/o asma) con: historia clínica y pruebas cutáneas positivas a aeroalergenos, realizadas el día de ingreso al estudio o en una visita previa no mayor a seis meses. Se excluyeron aquellos que recibían inmunoterapia con alérgenos, estuvieran utilizando antihistamínicos en los tres días  previos, uso de B-bloqueadores, embarazadas, pacientes con enfermedades crónicas degenerativas o enfermedades cardiovasculares severas. Posteriormente, se realizaron pruebas epicutàneas por el métodos de Prick en el extracto alergenico de gato Fel d 1.

Prueba cutánea. El extracto alergenico Fel d 1  fue aplicada exclusivamente por el investigador principal en la cara anterior del antebrazo por el método de Prick-test, se uso solución diluyente como testigo negativo y fosfato de histamina como testigo positivo.

Se incluyeron los resultados de las pruebas cutáneas rutinarias a aeroalergenos con el objetivo de correlacionar los hallazgos, siempre y cuando se realizaran al momento de ingresar al estudio o máximo seis meses antes del mismo.

 Segundo grupo: pacientes sin manifestaciones respiratorias de alergia (controles sanos). Para confirmar la ausencia de síntomas nasales y respiratorios de alergia se les aplico a cada participante tres distintos cuestionarios modificados del estudio internacional de asma y alergias en niños (ISSAC) de acuerdo al grupo de edad: menores de trece años, trece a diecisiete años y mayores de dieciocho años. Se incluyeron los sujetos que estuvieran utilizando antihistamínicos en los tres días previos, uso de B-bloqueadores, embarazo, enfermedades crónicas degenerativas y cardiovasculares severas. Se les aplico el mismo cuestionario clínico epidemiológico que a los sujetos de alergia respiratoria.

Resultados

 

Se estudiaron  198 sujetos en total, 105 (53%) mujeres. De estos pacientes, 98 (49%), tenia diagnostico de alergia respiratoria (rinitis alérgica o rinitis alérgica y asma) y 100 sujetos estaban sanos (51%) sin manifestaciones clínicas de alergia. Ninguno de los pacientes tuvo diagnostico exclusivo de asma durante el estudio.

 

Los pacientes sensibles al gato y con alergia respiratoria tuvieron sensibilidad a otros alérgenos como:

 

Dermatophagoides pteronyssinus (80%) (una de las tres especies de ácaros de polvo)

Dermatophagoides farinae (72%) ( una especie mas conocido del acaro de polvo)

Cynodon dactylon (52%) (zacate pata de gallo)

Amaranthus palmeris, salsola kali y fraxinus americana (40% cada uno)( es una maleza, almajo de jaboneros y Fresno blanco americano)

Quercus ssp (36%) (Roble, encino)

Sorghum halepense, Ambrosia eliator, Helianthus annus (32% cada uno) (sorgo de halepo, altamisa y girasol, calom, jáquima, maravilla, mirasol, tlapololote o maíz de teja)

 

La sensibilización alérgenos ambientales, incluyendo a los derivados del gato, constituyen un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades alérgicas respiratorias. El incremento en el grado de exposición al gato, el cual se ve facilitado por el creciente número de viviendas en las que se tiene a este felino como mascota, se asocia a un aumento en la frecuencia de sensibilización al mismo.

 

Los ácaros del polvo fueron los alérgenos más frecuentes en la sensibilización de los pacientes con alergia respiratoria, el patrón de sensibilización a otros alérgenos en pacientes con rinitis alérgica y rinitis alérgica con asma sensibles al gato fue similar.

 

Las recomendaciones  incluyen eliminar las alfombras de las casas, aplicación de acido tánico al 3% a los muebles, lavar la ropa de cama a 60ºC semanalmente, entre otras. En caso de tener gato en casa se recomienda retirarlo y de no ser posible, implementar medidas de tratamiento farmacológicas e inmunoterapia en los pacientes alérgicos al gato.

Conclusión

La frecuencia de sensibilización al gato en la población alérgica estudiada fue de 25% y de 10% en sujetos sanos. Este estudio es de importancia para comprender el comportamiento de la sensibilización a alérgeno de gato en sujetos alérgicos y sanos en nuestro medio. Es necesario realizar más estudios que confirmen estos datos.