La luz del sol, puede provocar efectos nocivos sobre la piel, especialmente por la radiación ultravioleta.

Características de la radiación solar
Los rayos del sol que provocan reacciones fotobiológicas son las que corresponden a la luz ultravioleta (UV) y luz visible.
La radiación UV se divide en tres diferentes (C, B, A), en función de su capacidad para producir enrojecimiento y pigmentación en la piel.
La UVC producida por el sol es absorbida por la atmósfera provoca enrojecimiento, inflamación y bronceado suave en la piel, pero irrita los ojos propiedad que induce al uso de lentes protectores. Sus radiaciones son bloqueadas por los cristales de las ventanas.
La UVB irrita los ojos, aunque es menos nociva que la UVC. No obstante también se recomienda el uso de lentes protectores en casos de emisiones artificiales.La mayor parte de la UVB es filtrada por el cristal de las ventanas, pero puede penetrar a través del agua, por lo que genera quemaduras. Sus efectos biológicos más importantes son: quemadura solar y bronceado.
La UVA en dosis altas puede provocar quemadura solar y oscurecimiento de la piel de tipo inmediato y persistente. Sus efectos se potencian si se asocia a UVB y sus radiaciones penetran a través del cristal de las ventanas.
Urticaria solar
Comienza como una inflamación de la piel al exponerse al sol, consiste en una reacción donde suelen aparecer ronchas en pocos minutos de exposición a la luz solar o artificial, especialmente en áreas de piel normalmente cubiertas. Es un cuadro persistente durante muchos años y es más frecuente en mujeres de 20 a 40 años. Tiene causa desconocida y el espectro de acción comprende desde los rayos X hasta los infrarrojos. Se cree que la luz libera sustancias (antígenos) que conducen al desarrollo de una reacción de hipersensibilidad de tipo inmediato. La inflamación puede bloquearse con medicamentos en algunos pacientes.
Cómo se manifiesta
Tras una exposición solar, aparece sensación de quemazón y tensión en la piel, más tarde quemadura solar y después de algunos minutos ronchas con mucha picazón en todas partes del cuerpo, pero predominantemente en las zonas protegidas de la luz. La inflamación dura desde minutos hasta horas. En dependencia de la dosis de luz recibida y de la superficie de piel afectada puede aparecer inflamación, aceleración del corazón, presión baja, dolor de cabeza y náuseas.